sábado, 17 de febrero de 2018

Decálogo del profesor burgués


Una vez que hayas aprobado unas oposiciones (o incluso sin haberlo hecho), hay que plantearse qué tipo de profesor quieres ser. Si eres un enamorado de la rutina, la tradición y la comodidad burguesa, te interesa no abrasarte los cascos y no pringarte demasiado. Sigue el siguiente decálogo:

1. Programar clases de forma personal es un engorro. Sigue un libro de texto como dios manda y no te salgas de él, salvo caso extremo. Redundará en la serenidad de tu cerebro. 
2. Dicta mucho, manda muchos ejercicios en clase y explica lo justo. Es posible que con este método te quemes pronto, pero no hay nada como la rutina y el sosiego.
3. No te enredes en proyectos, actividades extraescolares o metodologías innovadoras. Cumple tu horario y vete a casa, no se te ocurra alternar más de la cuenta con profesores o alumnos con ganas de enredar. Si no te significas, no te buscarán.
4. No entres en muchas intimidades con compañeros intrépidos o muy activos, trastornarán tu rutina, te meterás en líos bohemios y en discusiones sobre la pedagogía que no son aceptables para un buen burgués.
5. Acude a las reuniones obligatorias (que ya son suficientes), nunca a las alternativas. Si te involucras en muchas actividades y novedades, luego no podrás criticarlas. 
6. Haz muchos exámenes (si puede ser, tipo test, por la corrección). Tendrás menos clases que dar y los chicos estarán más callados.
7. Si tienes problemas de disciplina en clase, nunca pidas ayuda ni recomendaciones sobre lo que hacer. Dicta más y pon más exámenes.
8. Si impartes clase a cursos de ESO, intenta aprobar a mucha gente (el criterio es lo de menos, lo importante es tu tranquilidad). Si tus cursos son de bachillerato, suspende a muchos (ya sabes, el criterio es lo de menos). Los alumnos mayores creen que un buen profesor es el más duro y lo respetan más (mayor comodidad).
9. Huye de las responsabilidades, bastante tienes con meterte en clase y lidiar con los chicos. No se te ocurra ingresar en equipos directivos, coordinaciones, comisiones o asuntos por el estilo (te comerás marrones indigestos para tu correcto tránsito intestinal).
10. Critica cualquier novedad que se introduzca en las actividades del centro o en el currículum o en el gobierno del instituto (interfiere en el exceso de vitalidad, para que no muevan tu cadáver). 

11. La culpa de las deficiencias del sistema educativo siempre reside en las leyes o en la falta de trabajo de los alumnos. Tú estás exonerado de antemano (ya lo sabes). La Institución Libre de Enseñanza nunca existió.
12. Jubílate en cuanto puedas porque, con esta forma de actuar, vivirás cómodo y tranquilo, pero no te aguantarás ni tú mismo (imagínate los alumnos).  

No hay comentarios:

Publicar un comentario