miércoles, 21 de octubre de 2026

¿La realidad?




Ahora mismo tendría que estar en Albacete, sí, donde estoy, pero de turismo, de viaje con Eva, ya jubilada. Y estaríamos comiéndonos una alcachofa en salsa de almendras en el Casino, porque habríamos cenado aquí, porque apenas conoceríamos los buenos sitios. Sería lo de menos, hablaríamos de lo dura que está la alcachofa, de la música de reguetón en la que no habíamos reparado al entrar y reiríamos por nuestro mal tino al escoger el lugar para la cena. De cualquier forma, saldríamos contentos, nos tomaríamos una copa y nos revolcaríamos en la cama del hotel.
Vuelvo a la realidad, salgo del casino, pido la cuenta y la camarera está de acuerdo conmigo, me quiere cobrar cuatro cañas, aunque hayan sido dos, porque en mi imaginación son cuatro, y no hay más que hablar. Camino solo por la calle y llego a mi cama. Pues no, no hay nadie. Pero voy mejorando, hay sábanas, aunque pague dobles las cervezas.

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