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martes, 21 de julio de 2015

FOTOS CON HISTORIA: "LA ESPERA"

Me dijo que vendría antes del otoño, que no esperaría a las lluvias para rescatarme. Me dijo que nunca había querido a nadie como a mí: por encima de las estaciones, por encima de los cambios de tiempo, por encima de la caída de hojas. Me dijo que saldría de casa en verano para ir juntos al parque y lanzarnos al estanque del mediodía. Me dijo que no era de aquí, que vendría sin falta antes del otoño para abrazarme con los brazos desnudos. Me dijo que esperara, que fuera paciente, que no huyera del calor, que él refrescaría mis pasos y luego podría enjugarme durante todo el otoño con su piel de esponja. Me dijo que solo era un minuto, que no detuviera el motor del coche, que cruzar la calle era la última escena que viviríamos separados. Me dijo todo esto con la cara vuelta hacia mí, antes de que un autobús lo levantara por los aires como a un globo sin amo.

viernes, 17 de julio de 2015

FOTOS CON HISTORIA: "PARADOJAS DE HAMLET"


-Mira, Yorick, cómo te ves. Tú, el bufón de la corte, el que hurgaba en el ojo del rey, el que de todo se reía y a todo el mundo ridiculizaba. Tú, Yorick, enano bastardo, que no reparaba en nada con tal de provocar la risa. Tú, Yorick, escéptico, burlón, amante del vino, de la lujuria, de la gula, del placer por el placer. Tú, Yorick, ahora muestras una risa macabra, encerrada para siempre en una asquerosa calavera. Tú, Yorick, descarado y descarnado, mira cómo te ves.
-Y tú, mi príncipe. Tú, que siempre te mostraste grave, confuso, angustiado por la vida. Cobarde indeciso, a quien molestaba la risa y estorbaba la alegría. Tú, amigo de los muertos.Tú, mi príncipe, el que odió a la mujer hasta provocar su suicidio. Tú, mira en qué te has convertido.   

jueves, 16 de julio de 2015

FOTOS CON HISTORIA: "DESCARRIADOS" (Foto de Cristina García Rodero)


¡Ay, hijo mío!, ¿cómo has podido hacernos esto a mí y a toda tu familia? Tu padre ha dejado de ir a la portería del puticlub, tu hermano no ha abierto el sex shop desde que se enteró, yo he dejado mi trabajo de camarera en el bar de carretera..., ¿cómo has podido deshonrar así a la familia?, ¿tan mal te hemos tratado? Te pagamos los estudios de estríper en la mejor universidad de Tailandia, nos empeñamos hasta las cejas para que te ganaras la vida con un oficio honorable, para que fueras el orgullo de nuestros vecinos. Te montamos el mejor club de estriptís de la provincia, estábamos despegando como gran empresa especializada en despedidas de solteras. Teníamos varias reservas, no solo de aquí, sino también del extranjero (Inglaterra sobre todo). Nos estábamos internacionalizando y no se te ocurre otra cosa que dejarlo todo y meterte a cura. Si por lo menos te hubieras ido lejos, pero no, tenías que ejercer en el pueblo de al lado, para que los vecinos se mofen de nosotros cada vez que nos ven por la calle. ¡Ay, hijo!, ¿por qué, por qué te has descarriado a tu edad? ¿Qué ventolera te ha dado, con quién te has juntado para llegar a esto? Es la segunda vez que salgo de casa desde que me enteré. Tu padre ha entrado en una depresión profunda y de tu hermano no te digo nada, ya sabes lo sensible que es. Sus amigos le han llenado de pintadas la fachada del sex shop y ni siquiera se viste de reinona para cantar por las noches. Nos has arruinado la vida. Sal de ese confesionario y vente conmigo, no nos hagas esto, ¡por dios!

miércoles, 15 de julio de 2015

FOTOS CON HISTORIA: "LA BENEMÉRITA" (Fotografía de Cristina García Rodero)


Cuando os lo cuente, no me vais a creer. Estos dos guardiaciviles tan serios, tan formales, tan en su papel de vigilantes del orden, son los dos hombres más tiernos que nunca he conocido. Fijaos cómo me han vestido, con una mitra de papel que ellos mismos me han diseñado. Son las fiestas de santa Brígida y Mauricio (el del bigotón) ha sacado esta mañana los patrones del "Burda" y con toda la paciencia del mundo ha diseñado esta mitra que me ha destacado como la más elegante del día de la patrona. Lo teníais que haber visto, con el salto de cama que se pone para dormir, entusiasmado con la tiza de modista entre sus dedos y Meritorio (el que está a mi izquierda) dándole un masaje en los omoplatos. 
Mauricio y Meritorio son pareja de hecho, aunque nadie en el pueblo lo sabe. Me adoptaron de recién nacida y hasta ahora me he cuidado mucho de desvelar el secreto. Pero ya está bien, me siento orgullosa de ellos, y lo voy a proclamar a los cuatro vientos: mis padres se aman más que nadie. Meritorio es más serio, pero cuando está a solas con Mauricio y este le besa el cuello haciéndole cosquillas con los pelillos de su bigote, no he visto persona más feliz en el mundo. A los dos les gusta ver el "curling" por televisión sentados en el sofá cogidos de la mano. Se emocionan cuando barren la pista y el disco se desliza poco a poco, gritan, se encienden y si gana su equipo se funden en un beso interminable. Que todos lo sepan: son mis padres y se quieren muchísimo. Seguro que a Lorca le hubieran gustado estos dos.  

lunes, 13 de julio de 2015

FOTOS CON HISTORIA: "Las apariencias engañan" (Fotografía de Cristina García Rodero)

Aunque aquí me veáis con la chorra al aire, el torso desnudo, una botella en la mano y mi gorra de la Caja Rural encasquetada hasta las cejas, no se deben sacar conclusiones apresuradas. A mí no me gustan las fiestas, soy abstemio y suelo ser friolero. No hay que fiarse de las apariencias. Durante mi etapa de bioquímico en la Central Lechera Asturiana, elaboré un trabajo de campo que consistía en comprobar los beneficios del cuajo para la expulsión de piedras del riñón. Como podéis ver en la imagen, las que están detrás de mí, son las chicas del laboratorio que observan con curiosidad científica el éxito del experimento que estábamos llevando a cabo. Yo me presté de conejillo de indias: tras la concienzuda labor ingrata del laboratorio, me metí entre pecho y espalda tres libras de cuajo. Los efectos fueron inmediatos, pero había que constatarlos para bien de la comunidad científica. Para tal fin salimos a la calle. La fortaleza de mis riñones después de la ingesta del cuajo en crudo se plasma en esta instantánea que pasará a los anales de los avances científicos. Solo hay que ver ese chorro recto y potente. Lo de la gorra de la Caja Rural fue una concesión a mi hermana que trabaja en esa entidad bancaria desde hace trece años y quería rendirle un homenaje. Va por vosotros, investigadores del mundo.

domingo, 12 de julio de 2015

FOTOS CON HISTORIA: "Joana y la pasión" (Foto de Cristina García Rodero)


Joana es una hembra de armas tomar. Ahí donde la veis, toda de negro y sin una libra de carne a la vista, es la más fogosa del pueblo. Macho que pilla, macho que desgracia. No tiene colmo esta mujer. Muchos han huido de aquí y otros han cruzado la acera, no quieren cuentas ya con el sexo femenino. Joana es como las mantis religiosas, solo que ella deja con vida a sus amantes. Los exprime de tal manera que no deja virilidad para ninguna otra mujer. Una vez que caes entre sus brazos, nada te puede salvar. Tiene un poder de atracción devastador, absorbe tu sexualidad como los mosquitos la sangre. Su indumentaria no aparenta lo que esconde debajo, por eso lo deja todo al misterio. No hay mente humana que pueda imaginar lo que hay tras su bata negra y sus medias de lana.
Hoy estábamos echando la partida y la hemos visto venir hacia la taberna. Por suerte, tiene un punto débil: un problema de vista que le impide ver en las alturas. En cuanto aparece, nos subimos todos a este banco, nos cubrimos con la boina (si podemos) y esperamos a que pase la tormenta. Los que aquí estamos somos los únicos que ella no se ha pasado por la piedra y vivimos un calvario. No queremos transformarnos como el Ángel ni como el Daniel, que ahora se llaman Petra y Leocadia. Si alguien puede echarnos una mano, si alguien conoce una solución para este tipo de amenazas, que llame al ministerio de Medio Ambiente o a los GEOS o a Change o a Avaaz. Un pueblo entero va a desaparecer, ¿os vais a quedar de brazos cruzados?    

viernes, 19 de abril de 2013

Fotomatón IX: "La muerte con sombrero"





En esta ocasión les corresponde a José Nohales y a Andrea Nieves elaborar sus textos para una nueva entrega de esta serie. Aquí os dejo mi poema. Suerte.

Siempre la muerte se presenta con sombrero,
siempre es necesaria la etiqueta en los cócteles,
beber gintónic en conos invertidos
a pequeños sorbos 
para no manchar con sangre 
la orilla de los vidrios.
Siempre los epílogos son más solemnes que los prólogos,
por eso la comedia no se entiende, 
porque no se muere;
solo los niños y los adolescentes
ríen enganchados a sus consolas
y a sus besos de tornillo.
Con capa y con sombrero se presenta la muerte,
con un aroma rancio de jofaina y de orinal
nos ofrece suspiros de almendra
y una máscara inapropiada de histrión.

miércoles, 6 de marzo de 2013

FOTOMATÓN VII: "El sueño lúbrico de un estudiante de bachillerato"




Séptima entrega de Fotomatón. Les toca el turno a Susana González y a Remedios Girón. Os dejo una imagen sugestiva y un poema que seguro os trae algún recuerdo próximo.


Se me derramó una perífrasis
por la alcantarilla.
Un complemento predicativo
salió despedido por el desagüe,
mientras que una subordinada preguntaba por su función.
Las escuelas se mesaban los cabellos
presagiando un fin trágico
para los análisis sintácticos
y una maestra desnuda
gritaba por las calles anunciando
la hecatombe de las oraciones coordinadas.
Nadie sabía ya qué hacer con los diagramas,
nadie sabía ya cómo nombrar las bandejas bajo los sintagmas.
Todo se hundió con la depresión de los gramáticos,
ni siquiera servían las tisanas de ortografía
ni los emplastos de pragmática textual.
Se desvanecieron los predicados y arrastraron al limbo a los sujetos,
ni siquiera los académicos pudieron rescatar al complemento circunstancial.
Solo las conjunciones sobrevivieron, 
solo esos pequeños eslabones
que ya no unían a nadie.
Salieron de la página abrumados por la soledad,
desnudados por la ausencia de los grandes términos que los arropaban.
Cuando solo quedó la "y", abandonada a su suerte en medio del fondo blanco,
se oyó un estruendo de muchachos vitoreando la desgracia.

sábado, 23 de febrero de 2013

FOTOMATÓN VI "La soledad y el cirujano"


Sexta entrega de "Fotomatón". En esta ocasión les toca el turno a las alumnas de 2º de Bachillerato B, Alba García y Anabel García. También dejo la fotografía que debe inspiraros y un poema mío de ejemplo, más bien de mal ejemplo porque la mirada de esta niña rompe todos los cristales y todas las palabras:

El relato de Anabel García:

Los días, las semanas, los meses, iban pasando y él no volvía a casa, pero su pequeña nunca se rendía. Él se había marchado a la guerra tres meses atrás, se había despedido con un “hasta pronto”, pero su día de regreso nunca llegaba. La niña veía todas las horas del día pasar frente a esa ventana, y cada segundo su mirada perdía un brillo de esperanza por volver a verlo con vida. No hacía caso a nadie, a su madre, a sus hermanas, a nadie. Estaba sola, lo sabía, nadie creía que su padre volvería a casa. Pero ella era fiel a su palabra, le prometido a su padre que lo esperaría, y ahí estaba, esperando lo inesperable. Las semanas continuaban pasando, llegaban noticias de que la guerra estaba terminando, los soldados iban muriendo, su país iba perdiendo y nadie quería ir al campo de batalla, la guerra estaba acabando con las esperanzas de toda la población, menos con las de esa niña. Ya había pasado un año, la niña no se había separado de esa ventana, crecía, vivía y soñaba embobada en ese cristal. Pero un día, cuando nadie lo esperaba su padre regresó, ella fue la primera que lo vio, asomada a esa ventana, cuando la recibió con un abrazo ella le susurró: “Te he estado esperando asomada a esa ventana, tal y como prometí”. 

El poema de Alba García:


Tétrico paraje, oscura bruma,
te observo desde dentro,  grande luna.
Ojos cerrados, mirada oscura.
Aquí espero abandonar,  locura.
Lo de fuera es solo  espejismo
por eso mi propósito es destruirlo.
Pasiones desgarradas recorren mi mente,
mas lo hecho, hecho está,
y no puede retraerse.
Lamentará haberme hecho daño
pero para entonces ya todo habrá acabado.
Te observo, grande luna, desde  dentro
pero no será ya por mucho tiempo.

Y el mío:


Cuando la soledad me abraza
y me mece en su indolencia,
paro a contemplarme
y la mirada huye
hasta situarse frente a mí.
Mi mirada es de otro, de un
cirujano cínico que,
con agudo bisturí,
analiza mis pasiones
y mis odios,
lava mis tripas bajo el grifo
de la burla,
rasga la piel hasta desangrarme
en insignificancia.
Me hiela su mirada...
Cuando el pitido del electro
ya no fluctúa,
me lanzo contra el médico desalmado,
lo engullo,
y salgo a la calle
en busca de refugio.

domingo, 3 de febrero de 2013

FOTOMATÓN V: "Un poema de amor"

Ya tenemos aquí las dos nuevas composiciones de "Fotomatón". En esta ocasión, un soneto de Victoria Cuélliga (2º de Bachillerato B) y un relato de Ainhoa Montoya (2º de Bachillerato C). Dos ejemplos muy distintos (uno, un poema en formato clásico; otro, un relato melodramático) sobre un mismo punto de referencia.

El soneto de Victoria:

Nunca una ventana fue tan deseada
en aquel roído callejón de olvido,
mas, ¿qué olvido? Soy yo a ti adherido
y eres tú, dulce locura soñada.
Bendito magnetismo de nuestros labios,
bendito por unirme a tal fortuna,
pues no la sentí, como a ti a ninguna,
mas el amor no entiende de horarios.
Jamás envidié tanto a una ventana,
pues ella te ve amanecer, anochecer…
Y vuelvo a odiarla así, por ser tan lejana.
Ahora ella parece desaparecer,
despierto junto a ti cada mañana,
y mi único deseo es allí perecer.


El relato de Ainhoa:

Todo comenzó cuando James empieza a trabajar en la fábrica del padre de Annie. En el primer momento en que la vio supo que esa chica rubia con ojos claros sería una persona importante para él en un futuro. James era un hombre de 25 años, de familia humilde. Annie, dos años menos que James, de familia importante y privilegiada la cual quería casar a su hija con un hombre adinerado. Ella no era de ese tipo de personas, ella veía mas allá de las clases sociales de la época. Y así pasó cuando vio a James. Poco a poco empezaron a conocerse, a hablar más a menudo, siempre a escondidas de su padre. A las pocas semanas James y Annie comenzaron una relación, se querían muchísimo hasta el punto de hacer lo imposible el uno por otro, vaya que si lo harían.
Los padres de Annie empezaron a buscar un marido para su hija y Annie vio que llegaba el momento de arriesgarse y hablarles de su relación con James. Sus padres siempre estuvieron en contra de dicha relación y no querían verlo ni que se les relacionaran con él, pero veían a su hija feliz, y eso es lo que les importaba.
Después de un año, Annie se puso enferma. Empezaba a quedarse ciega poco a poco y tenía unos fuertes dolores de cabeza. Sus padres no podían con esa situación y buscaron a los mejores médicos para operarla, pero ninguno se arriesgaba a ello por la complicación que acarreaba. Por otro lado, James se sentía fatal, inútil al no poder hacer nada por el amor de su vida. Se armó de valor y se fue a Estados Unidos después de haber trabajado mucho y conseguir dinero para estudiar medicina y poder ser él quien operara a Annie. Para él fue todo un reto ya que por la muerte de sus padres no pudo tener un buen nivel de estudios. Después de mucho sacrificio y de intentos fallidos hasta que consiguió su propósito, se sacó la carrera y se especializó en oftalmología siendo una eminencia en ese campo. Cuando volvió, el padre de ella no quería poner a su hija en manos de James, pero se enteró del reconocimiento por parte de otros médicos. Finalmente fue él quien operó a Annie. La operación fue todo un éxito y viendo al esfuerzo y el amor que tenía por su hija, los padres le aceptaron como un buen marido para su hija.
La historia de James y Annie fue un ejemplo de superación, no hay límite para el amor y éste te hace hacer cosas que jamás podrías llegar a imaginar. El amor todo lo puede.

domingo, 13 de enero de 2013

FOTOMATÓN V: "Un poema de amor"

Aquí os dejo la imagen que deberá servir de inspiración para componer un nuevo poema o un relato corto. Yo he escrito un poema, pero vale cualquier género.



Quería que le escribiera un poema de amor,
pero no quedaba tinta en el tintero.
Me recordó con dulzura 
que yo no escribo con pluma.
Quería que le escribiera un poema de amor,
pero se le rompió la punta al lapicero,
Me advirtió, cariñosa, 
que traería un cuchillo.
Quería que le escribiera un poema de amor,
pero el ordenador se colgó.
Llegó ella, con retraso, 
mostrando un sacapuntas.
Quería que le escribiera un poema de amor,
pero se acabó el papel.
Apareció, diligente, con la sábana blanca del ajuar.
Quería que le escribiera un poema de amor,
salí corriendo y cuando apenas la veía,
grité: "¡Prefiero recitártelo!"

sábado, 12 de enero de 2013

FOTOMATÓN (IV): "Un cambio de look"


Primeras entregas del año en FOTOMATÓN. En esta ocasión un poema de Antonio Molina (2º de Bachillerato C) y un relato de Irene Coso (2º B) ilustran la imagen elegida.

El poema de Antonio:

Bajo el pelo escaso y blanquecino,
se descubría un anciano bondadoso.
Incontables arrugas de sol, lluvia y viento
labraban en todas direcciones su rostro.
Nadie intuía el secreto que escondía
el viejo, en apariencia, rudo y tosco.

El peso de los años y unos aros tiraban
de las pieles flácidas de sus pechos y sus brazos.
Su torso era un viejo lienzo dibujado
con rostros de trazos picassianos,
un “Guernica” proclamando:
el espíritu no sucumbe
a las arrugas de los años.

El viejo, en apariencia, rudo y tosco,
desnudaba el secreto que escondía. 

El relato de Irene Coso:


En un pueblo pequeño y acogedor de Galicia vivía un señor llamado Calixto. Era un hombre muy adinerado y con un gran poder sobre la zona, su finca se encontraba en un bello valle rodeado de unas casitas donde vivían sus criados. Un  día Calixto lleno de aburrimiento decidió hacer una fiesta, se lo comunicó a sus sirvientes y estos la prepararon con mucho esmero y entusiasmo  ya que hacía mucho tiempo que no se celebraba  una. Llegado el día tan esperado, Calixto se vistió con sus mejores ropas y salió a la puerta a recibir a todos los invitados, ya que eran las personas más importantes de la zona: la familia Mendoza, la familia Aguilar, la familia Castaño… Durante el festejo, mientras que las damas charlaban y paseaban a sus hijos pequeños, los hombres jugaban al póker. Calixto era la primera vez que jugaba a este juego, a diferencia de sus invitados, como consecuencia se enganchó tanto que se apostó todo lo que tenía hasta quedarse sin un duro, no tenía nada que apostarse lo había perdido todo y por ello propuso jugar la última partida, si ganaba recuperaría todo lo perdido y si perdía prometió tatuarse y perforarse el cuerpo ya que para esa clase social eso lo veían como algo macarra y sucio. Calixto perdió y no tuvo otra opción que tatuarse y perforarse el cuerpo sus oponentes al ver la valentía de Calixto al cumplir la apuesta le devolvieron todos sus bienes y a partir de entonces, Calixto no volvió a jugar.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

FOTOMATÓN (IV): "Un cambio de look"


Nueva entrega de "Foto con Historia". En esta ocasión una foto de impacto sobre las nuevas tendencias en el diseño del cuerpo. Les toca el turno a EVA LUIS y a JAVIER GUALDA, alumnos de 2º Y 1º de bachillerato respectivamente. Suerte y al "piercing". También os dejo, además de la impactante fotografía, mi relato sobre la misma.



Cuando P. H. P., exprofesor de Literatura Universal se contemplaba en el espejo, no se gustaba, su imagen dejaba mucho que desear. En el pueblo todos lucían unos torsos moldeados por la dureza del arado y el esfuerzo de la azada. Las chicas, al ver a los muchachos con los brazos y el rostro bronceados y la blancura espectacular de su torso, se volvían locas y caían rendidas en los brazos de los labradores. P. H. P. tenía un gran complejo, por mucho que labraba, sembraba, vendimiaba, recogía ajos, podaba..., no conseguía moldear su cuerpo como les gustaba a las chicas: con esa robustez propia del campo y ese bronceado fragmentario de ciclista corpulento. Tenía que hacer algo, no podía soportar ese desprecio durante más tiempo y se decidió por una solución llamativa. Llamó a su sobrino, que se dedicaba a enjalbegar las fachadas del pueblo cuando llegaban las fiestas, y le pidió a su hermanastra (criada en cámara desde pequeña debido a su afición a morder a los huéspedes) las anillas con las que la sujetaban a la reja de la puerta. Ni corto ni perezoso, se colocó las anillas en los pezones y se dejó arrastrar por su mula más rápida a lo largo de la labranza de una semana, además de dejarse pintar todo el cuerpo con la brocha gorda de su sobrino. Este es el resultado, ahora solo falta comprobar cuál va a ser su éxito en las próximas fiestas del pueblo. Seguro que se lo rifan.

martes, 20 de noviembre de 2012

FOTOMATÓN "Narcisismo"


Después de una tensa espera, aquí os dejo los dos ejercicios literarios de "Fotomatón" elaborados por las alumnas de 2º de bachillerato, PAOLA CASTILLO e IRENE MADRID. Como podréis comprobar, esto va tomando vuelo: los dos relatos tienen muchas cualidades narrativas, no os los perdáis. Dejo también mi poema satírico:

El de PAOLA CASTILLO:

Había una vez un hombre un tanto peculiar, Narciso se llamaba. Nunca hablaba, no se relacionaba con la gente y únicamente salía de su casa para ir a trabajar, pero casi siempre llegaba el último, pues el camino hacia el trabajo se le hacía eterno: siempre que se encontraba con una superficie metálica que reflejaba su imagen, un espejo o el escaparate de alguna tienda se veía obligado a pararse frente a este para observarse y admirar su persona. Con el tiempo esta obsesión se hacía cada vez más fuerte. Dejaba a un lado todo lo que no estuviera relacionado con su imagen, lo que él no consideraba importante. Un día se olvidó de ir a trabajar. Al día siguiente tampoco fue. Así continuó hasta que quedarse en casa todo el día se convirtió en una rutina para él, que permanecía sentado en un elegante sillón negro con un espejo redondo entre sus manos. Pasaban los días y lo único que veía era su rostro a través del pequeño espejo. Pasaba las horas observando su piel, sus ojos, su cabello, cada día más blanquecino y menos abundante, o sus ojeras, que habían pasado de un color rosado a tener tonos sombríos. Y mientras observaba incansablemente sus rasgos olvidaba todo a su alrededor, todo lo que había vivido, todos los conocimientos que había adquirido, todas las personas que había conocido a lo largo de su vida... cansado de mirar cerró los ojos a la vez que se echaba hacia atrás intentando apoyar su espalda en el sillón. Cuando abrió los ojos se encontró en un entorno totalmente oscuro. La comodidad de su lujoso sillón había sido reemplazada por una superficie fría y rígida como el asfalto y empezó a sentirse desconcertado. Difícilmente se incorporó y fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba sentado en el suelo. Inesperadamente un punto de luz apareció y poco a poco fue sustituyendo a la oscuridad que reinaba en aquel lugar. Narciso se frotó los ojos con sus manos, pues le costaba ver con tanta iluminación y lo primero que vio fue una cara, el rostro de una persona que él no reconocía. Se asustó bastante así que se puso de pie e intentó mantenerse erguido pero le costaba bastante, ya que tenía una rama de un árbol atada a la espalda. Esa misma rama pasaba por encima de su cabeza como un puente y sujetaba un pequeño espejo redondo frente a él y, aunque quería, no podía mirar a su alrededor, pero en realidad no había mucho que ver, pues aquel lugar estaba totalmente desierto y es que era un lugar olvidado, en el que solo quedaban él, su vanidad y su ignorancia. 


El de IRENE MADRID:

Era un joven conocido por su gran belleza. Todas las jóvenes se enamoraban de él a causa de su belleza, mas él las rechazaba con cruel indiferencia. Sólo vivía para sí mismo y para su cuerpo. Llegó el fatídico día en el que decidió que no podía aguantar más de unos segundos sin contemplar su rostro. Con gran determinación se colgó un espejo delante de su cara. Así, nada más vería su cara en todo momento. Era muy joven todavía para saber lo que hacía. Se volvió más arrogante y soberbio si cabe. Ya no trataba con la gente, porque era tan vanidoso que ni siquiera necesitaba de Dios, se bastaba con él mismo. Cuantas cosas se perdió a lo largo de su vida. El primer beso, la sensación de estar enamorado profundamente, el mejor de los orgasmos, la risa de un bebé, o el simple sonido del mar chocando sobre las rocas. La vanidad le hizo considerarse como individuo sin serlo, le corrompió el alma hasta descomponerla en un desagradable desastre. Acabó siendo uno más de esos asnos que andaban detrás de la zanahoria que colgaba de su cabeza. Para él la zanahoria era su reflejo, al que siempre perseguía, del que nunca se quería despegar. Pasó el tiempo y no fue en vano. Su fornido y bello cuerpo comenzó a marchitarse como las rosas que perecen bajo el duro frío invernal. Las arrugas recorrían todos los recovecos de su cuerpo, que había comenzado a curvarse y a reducirse. Poco a poco se dio cuenta de que un dios nunca habría sufrido esa metamorfosis tan cruel que ahora él padecía en sus propias carnes. Quizás era demasiado tarde, pero aún así decidió retirar el espejo que regía su percepción vital para descansar siendo el humano que toda la vida había evitado. Murió solo, apartado del mundo. Su cadáver acabó degradándose bajo las vastas tierras que le habían visto morir. Al fin y al cabo, la vanidad bien alimentada es benévola, por el contrario una vanidad hambrienta acaba siendo déspota y tirana.

El mío:

NARCISISMO
Era tan narcisista
que escribió una obra maestra
y la reservó para sus ojos.
Nadie la entendería, 
nadie existía con su sensibilidad,
nadie merecía acercarse a ella. 
Era tan narcisista
que guardaba sus pañuelos
en el bolsillo 
y los olía
con placer
cuando nadie lo veía.
Era tan narcisista 
que se enamoró de sus uñas,
las comía con deleite de restaurador
y se horadó el esófago a fuerza de arañazos.
Era tan narcisista 
que contempló su propia muerte
y lloró de emoción
sabiendo que nadie 
podría repetir su hazaña:
reventarse las vísceras con las excrecencias de sus manos,
taponarse las narices con los vapores de sus mocos,
ahogarse las meninges con su propia palabra escrita.




miércoles, 31 de octubre de 2012

FOTOMATÓN (III) "Narcisismo"




Aquí va la tercera propuesta de este ejercicio literario. Ya hemos probado la melancolía, el humor y ahora el sarcasmo. En esta ocasión tienen que elaborar el relato o el poema alusivo a la ilustración PAOLA CASTILLO e IRENE MADRID. ¡Suerte y al toro..., digo, al burro! Os dejo como siempre el mío.



NARCISISMO
Era tan narcisista
que escribió una obra maestra
y la reservó para sus ojos.
Nadie la entendería, 
nadie existía con su sensibilidad,
nadie merecía acercarse a ella. 
Era tan narcisista
que guardaba sus pañuelos
en el bolsillo 
y los olía
con placer
cuando nadie lo veía.
Era tan narcisista 
que se enamoró de sus uñas,
las comía con deleite de restaurador
y se horadó el esófago a fuerza de arañazos.
Era tan narcisista 
que contempló su propia muerte
y lloró de emoción
sabiendo que nadie 
podría repetir su hazaña:
reventarse las vísceras con las excrecencias de sus manos,
taponarse las narices con los vapores de sus mocos,
ahogarse las meninges con su propia palabra escrita.

domingo, 28 de octubre de 2012

FOTOMATÓN "Señores con chistera"

Segunda entrega de este ejercicio literario que, de momento, se presenta con muy buena pinta. En esta ocasión la imagen daba pie para relatos o poemas cómicos o sarcásticos y así ha sido. Aquí dejo el relato de ESTHER GARCÍA CUÉLLIGA, el poema de REGINA CASAMAYOR REQUENA y mi relato. Seguro que os sacan una sonrisa.

El poema de REGINA CASAMAYOR:


Cuantos esbeltos glúteos
que parecen caminar.
No sé de dónde vienen
pero al agua sé que van.

Cuántos perfectos redondos
con un redondo central
(este es un ojo ciego
por el cual no puedes mirar).

Estos hombres con sombrero
son muy finos y elegantes
a los que les gusta dar el cante

Y para terminar,
esta es la frase que debes recordar,
“los culos están mas ricos que el pan”

                                                                          Regina Casamayor Requena

El relato de ESTHER GARCÍA CUÉLLIGA:

En una villa triste. Un hombre pequeño harto de la soledad y de la prohibición de sus tradiciones por un tirano que era malvado, se armó de valor y quiso alegrar la villa. Veía la gente trabajando y sin descansar, a medida que iba avanzando, la cosa iba empeorando. De repente llegó a casa y al escuchar el ruido del agua se dirigió hacia al armario y se acordó de aquella tradición. Entonces cogió el trikini se lo puso sin más y sonriendo por las calles se puso a desfilar, entre gritos iba cantando y a la gente iba animando, parece que aquello iba avanzando. La gente se iba sumando y las casas iban decorando. Al llegar la tarde todos admiraban el paisaje, cantaban mirando al sol, mientras que unos valientes en trikini se dirigían hacia el templo. Sus cuerpos caídos llamaron la atención del tirano y un gran enfado provocaron al ver que la tradición y las fiestas volvían a ponerse en marcha. El tirano mandó a los soldados matar al causante de alboroto semejante. Algo extraño sucedió: los soldados al ver a los valientes caminando por el  puente, escuchando la calma del río y a todo el pueblo cantando, sus corazones se iban debilitando. Pues sin pensarlo dos veces ellos se unieron aquella tradición. A los dioses sacaron del templo y un gran festín comenzó en medio de la plaza, entre bebidas y alegrías todos disfrutaron de aquel día. Del tirano jamás se volvió a saber nada pues los habitantes de la villa lo echaron a patadas, todo volvió a su calma y cada tarde que pasaba los valientes por el puente paseaban y del tirano se acordaban.

Y el mío:

No tenían prisa. Los profesores del claustro de San Clemente decidieron acudir a la fiesta de despedida de los alumnos de 2º de Bachillerato ataviados con sus mejores galas y con la pausa de los que se saben preparados. Se acicalaron y se vistieron un trikini muy apropiado para la ocasión. El toque de distinción lo daba la chistera y el negro riguroso. Realmente la ocasión lo merecía. El tiempo había mejorado mucho, casi parecía verano y el caudal del río Rus rebosaba tras las últimas lluvias. Después de la cena de rigor, todos se bañarían para celebrar que dos alumnos podrían acceder a la selectividad. Los cuerpos fornidos y musculosos de los profesores llamaron la atención en el pueblo. Hicieron el paseíllo tradicional desde el instituto hasta los salones del banquete. Chicos y grandes los jalearon con pasión. Después llegarían ellas. Todos esperaban la sorpresa de su atuendo.

domingo, 21 de octubre de 2012

FOTOMATÓN (II) "Señores con chistera"

Aquí os dejo otra fotografía de la serie "Foto con Historia" para los alumnos de Literatura Universal. Como sabéis se trata de inventar un relato corto o un poema que tenga como referencia la imagen. Os dejo el mío, esperando que los alumnos Andrea del Olmo (2º de bachillerato) y Carolina Herrera (1º de bachillerato) me manden sus textos.



No tenían prisa. Los profesores del claustro de San Clemente decidieron acudir a la fiesta de despedida de los alumnos de 2º de Bachillerato ataviados con sus mejores galas y con la pausa de los que se saben preparados. Se acicalaron y se vistieron un trikini muy apropiado para la ocasión. El toque de distinción lo daba la chistera y el negro riguroso. Realmente la ocasión lo merecía. El tiempo había mejorado mucho, casi parecía verano y el caudal del río Rus rebosaba tras las últimas lluvias. Después de la cena de rigor, todos se bañarían para celebrar que dos alumnos podrían acceder a la selectividad. Los cuerpos fornidos y musculosos de los profesores llamaron la atención en el pueblo. Hicieron el paseíllo tradicional desde el instituto hasta los salones del banquete. Chicos y grandes los jalearon con pasión. Después llegarían ellas. Todos esperaban la sorpresa de su atuendo.

miércoles, 17 de octubre de 2012

FOTOMATÓN (I)

Aquí dejo las dos obras maestras que me han enviado los dos alumnos de 2º de Bachillerato para comenzar con este nuevo espacio de Literatura Universal, "Fotomatón". Pedro Arribas y Marina Fernández Nieva nos deleitan con dos poemas inspirados en la ilustración que dejé en la primera entrada. Vuelvo a colgar mi poema también. Esto comienza a funcionar. A final de curso veréis qué libro más chulo podemos encuadernar. Ahí va la de PEDRO ARRIBAS (alumno de 2º de Bachillerato C):


Esta es la historia de un joven cansado de esperar,
cansado de recordar,
con ganas de olvidar.

Decidió robarle un beso a aquella a la que más quería,
en la que su cara se reflejaba la luz del día
y en ella siempre sonrisa había.

Ese sentimiento llamado amor,
en el cual hay vencido y vencedor.

Ella le sacó de su agonía
con su persistente alegría.

Los jóvenes se besaban,
sin importarles quién mirara.

El reloj permaneció parado,
y el beso de aquellos jóvenes inmortalizado.

                                                         Pedro Arribas

Y la de MARINA FERNÁNDEZ NIEVA (2º de Bachillerato):


Todo era muy extraño
no sabía ciertamente dónde iría
dónde estaba, lo único que me despedía
de mi fiel compañera de viaje.
Te di un beso, un abrazo 
pero no puedo alejarte de mí
sabiendo que te pierdo para siempre
y empiezo a amarte como jamás hice.

No quiero en el recuerdo este momento,
rabia, pasión y amor a la vez
imposible describir esa rara sensación
que recorría mi cuerpo con miedo.

Por unos instantes todo se paraba, no había nadie
solamente nuestras almas se fundían,
de repente todo corría muy rápido, 
mucha gente, humo, trenes que se iban 
sin camino no de vuelta.

Si a esta vida que sin rumbo llegué,
nunca podré descubrir lo que me encontré 
tan bien sentir me hacía, que decidí
cogerla fuertemente y evitarme cierta despedida
                                                                            Marina Fernández Nieva

Y el mío:


SE BESARON

Se besaron,
hasta acabarse las lenguas,
hasta fundir las pupilas de los transeúntes,
hasta destrozar el pasado de la ciudad y abrasarla de color.
Se besaron eternamente, 
después de que los gusanos
les hurtaran las salivas,
después de que la tierra
les minara las bocas.
Se besaron en la acera de la muerte,
donde se resbalan los zapatos de charol 
de los paseantes sin voz,
donde se resiste el amor
al leviatán del tiempo. 
Y traspasa la imagen varada
un helor de amor
tan intangible como el reflejo de un estanque helado.
Se besaron
y se amaron
posiblemente
en una habitación
oscura
bajo la llama de una bombilla oscilante
que ahora yace en el fondo de una montaña de escombro,
entre un abrigo largo y una maleta desvencijada..


miércoles, 10 de octubre de 2012

FOTOMATÓN (Espacio de creación literaria para los alumnos de Literatura Universal)

Abro este espacio para los alumnos de Literatura Universal del curso 2012-2013. Cada dos semanas colgaré una fotografía o ilustración para que os sirva de inspiración. Se trata de componer una pequeña historia o un poema que tenga algo que ver con la imagen de referencia. Yo también participaré, escribiré mi propio texto en cada una de las imágenes. Una vez que todos hayamos participado, intentaré recopilar por escrito tanto las imágenes como los textos y los encuadernaré para que tengáis un recurso artístico de este curso. 
Los primeros en participar serán Pedro Arribas y Marina Fernández. Debéis enviarme vuestros textos por email (jhortelan6@gmail.com) para que yo los cuelgue. Aquí dejo la primera fotografía (muy sugerente) y un poema que yo he compuesto al hilo de la escena que se muestra.


SE BESARON

Se besaron,
hasta acabarse las lenguas,
hasta fundir las pupilas de los transeúntes,
hasta destrozar el pasado de la ciudad y abrasarla de color.
Se besaron eternamente, 
después de que los gusanos
les hurtaran las salivas,
después de que la tierra
les minara las bocas.
Se besaron en la acera de la muerte,
donde se resbalan los zapatos de charol 
de los paseantes sin voz,
donde se resiste el amor
al leviatán del tiempo. 
Y traspasa la imagen varada
un helor de amor
tan intangible como el reflejo de un estanque helado.
Se besaron
y se amaron
posiblemente
en una habitación
oscura
bajo la llama de una bombilla oscilante
que ahora yace en el fondo de una montaña de escombro,
entre un abrigo largo y una maleta desvencijada..